Tejo mañana y tarde. El frente que da al jardín está listo.
19hs Abro el regador.
11 50pm Está helando mucho. Las líneas de hielo se ensanchan. Bajo las luces del auto la casa se hace de cristal. El agua sigue corriendo.

Esquivando las cenizas del cielo cargamos diez caños estructurales de 6mts en el portaequipaje y los planos de la casa. Cuando llegamos ya era de noche.
El temblor de la inutilidad.
“…Valeria Conte Mac Donell hace ya más de ocho años reside en Neuquén, donde vive con su familia, y desde entonces ha decidido desarrollar una obra que acompañe la fuerte experiencia de vivir y aprender a vivir en un lugar distante, desconocido y resistente. Desarrollar una obra, su obra, su producción, en sintonía, acompañamiento y confrontación con su experiencia vital, es, creo, de una radicalidad notoria. Pero no sólo es de una radicalidad y convicción sobresalientes, sino que realmente creo que Valeria Conte ha sabido convertirlo todo en un campo de exploración y descubrimiento, de recreación de un imaginario personal, que la aproxima sorprendentemente a las experiencias de arte total, de arte conectado a la vida común, sin puntos de discontinuidad casi. El actual proyecto, Conquista de lo Inútil, como aquel otro que realizara hace algun tiempo, Ciudad de Líquenes, son particularmente atractivos por los fuertes vínculos entre obra y paisaje, obra y experiencia personal, construcción aleatoria y desaparición del objeto después del acontecimiento…”
LA CASA